Muchas personas aman profundamente sus tatuajes y jamás pensarían en eliminarlo pero hay otras que se arrepienten de esta decisión. Tal vez porque el diseño ya no les gusta o porque les recuerda una vivencia dolorosa que quisieran olvidar. En fin, las motivaciones son muchas pero, afortunadamente, hoy en día ya no tendrás que someterte a una operación quirúrgica para borrar un tatuaje. Existen formas mucho más sencillas y menos agresivas.

El láser Q-switch
Actualmente, la técnica más eficaz para borrar tatuajes es el láser Q-switch. En la práctica, los colores presentes en el tatuaje absorben la energía del láser y se van descomponiendo poco a poco, sin causar daños a la piel.
Eso sí, necesitarás al menos unas seis sesiones antes de que el tatuaje desaparezca por completo. Además, debes saber que el éxito de este procedimiento depende en gran medida de los colores que se utilizaron para hacer el tatuaje. Normalmente, los colores verdes y rojos son más difíciles de quitar, mientras que los más fáciles son los azules y los negros.
La dermoabrasión
Si buscas una forma más económica para borrar un tatuaje, la dermoabrasión puede ser la técnica justa. En este caso, simplemente se congela la zona donde se encuentra el tatuaje y se “lija” la piel. Así, se elimina la primera capa de la piel, cuando esta vaya sanando, el tatuaje desaparecerá. Eso sí, la zona te quedará con el aspecto de una quemadura y existen grandes probabilidades de que, después de este tratamiento corporal, te queda una cicatriz.

Otras opciones
Además del láser y la dermoabrasión, puedes borrar tatuaje echando mano a la cosmética y las cremas. Es el tratamiento más barato pero también el más largo ya que tendrás que aplicarlas al menos durante seis meses.
Finalmente, también tienes la opción de cubrir el tatuaje con otro diseño que te guste más. Esta técnica se denomina cover up y en muchas ocasiones es la mejor opción para deshacerse de los tatuajes con colores más fuertes y resistentes.
Fuente: Flickr.com




